¡No te deshagas de los granos reventándolos! ¡Aléjate del espejo!

Algunas personas te dirán que si te revientas los granos, se notarán menos y se curarán más rápido, pero están equivocadas.

Reventar o apretar los granos hace que los gérmenes penetren más profundamente en tu piel, lo que podría provocar un enrojecimiento mayor, dolor, e incluso una desagradable infección. Y si revientas los granos podrían quedarte cicatrices, que tal vez te duren toda la vida.